Especialistas del BID y BM llegan a Honduras para evaluar las perspectivas económicas
El BCH programó el ciclo de conferencias “Perspectivas Económicas” en su primera edición, en el contexto la celebración de su 76 aniversario.
ECONOMÍA
8/24/20262 min read


Especialistas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banco Mundial (BM), además del presidente del Banco Central del Paraguay (BCP), Carlos Dagoberto Carvallo Spalding, arribarán a Honduras esta semana para disertar en conferencias del Banco Central de Honduras (BCH) “Perspectivas Económicas” en su primera edición.
El presidente del BCH, Roberto Lagos adelantó que esta actividad se desarrollará el 25 y 26 de agosto y 3 de septiembre en el contexto de celebraciones del 76 aniversario del Banco Central de Honduras.
La conferencia tiene el objeto de integrar a distintos expertos internacionales que puedan brindar sus experiencias en temas claves como atracción de inversiones, crecimiento económico y generación de empleo.
Para los días 25 y 26 de agosto, además del economista Carvallo Spalding, estarán presentes especialistas del BID y del BM, entre estos, Eric
Parrado, Pedro Luis Rodríguez, Nathalie González y Tomás Bermúdez. También desde la academia, Miguel Ángel Santos, decano de la Facultad de Gobierno y Transformación del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM).
El 3 de septiembre, incluirá la asistencia de la vicepresidenta para la región de América Latina y el Caribe del Banco Mundial, Susana Cordeiro Guerra, quien disertará sobre temas de crecimiento y mercado laboral, una de las principales iniciativas y bandera de este organismo multilateral de financiamiento.
El Banco Central de Honduras se creó el 3 de febrero de 1950, mediante Decreto Legislativo No. 53, e inició operaciones el primero de julio de ese mismo año, bajo la titularidad del Abogado Roberto Ramírez, en un acto de inauguración presidido por el doctor Juan Manuel Gálvez, presidente de la República.
Este esfuerzo del gobierno representó un avance extraordinario sobre la situación que imperaba en aquella época, en la que solamente existían dos bancos que cubrían parcialmente las actividades financieras de Tegucigalpa, San Pedro Sula y La Ceiba; además, si bien el Congreso Nacional ya había aprobado el Lempira como moneda oficial, el gobierno no había podido instituirlo como patrón monetario, hasta la fundación del Banco Central de Honduras.
