INA y las mujeres productoras acercan posturas sobre tierras
En la reunión había representantes de la ANAMUCH, AHMUC y la (CHMC).
NACIONALES
5/12/20262 min read


El jefe regional del Instituto Nacional Agrario (INA) en la zona oriental, Martín Antonio Rodríguez, encabezó una importante reunión de trabajo con representantes de tres de las organizaciones campesinas femeninas más representativas del país.
En la reunión había representantes de la Asociación Nacional de Mujeres Campesinas de Honduras (ANAMUCH), la Asociación Hondureña de Mujeres Campesinas (AHMUC) y la Confederación Hondureña de Mujeres Campesinas (CHMC).
El encuentro marcó un punto de inflexión en el acercamiento institucional entre el Estado y las mujeres del campo que históricamente han luchado por acceder a la tierra que trabajan con sus propias manos.
En el centro del diálogo estuvieron las problemáticas agrarias que enfrentan a diario las campesinas hondureñas: el acceso a la tierra, los procesos de legalización de predios y la necesidad de un acompañamiento institucional efectivo que respalde a los grupos organizados en sus gestiones ante el Estado.
Las representantes de las tres organizaciones expusieron con claridad las realidades que viven sus bases y la urgencia de respuestas concretas que transformen las promesas en soluciones reales sobre el terreno.
Rodríguez reafirmó el compromiso del Gobierno y del INA de trabajar de manera articulada con las organizaciones campesinas femeninas, reconociendo que la mujer rural es un pilar fundamental del desarrollo agrícola nacional, la seguridad alimentaria y la economía de Honduras.
Las representantes de las tres organizaciones expusieron con claridad las realidades que viven.
Su aporte, muchas veces invisibilizado, sostiene la producción de granos básicos y la vida comunitaria en decenas de municipios de la zona oriental del país.
Ese tipo de encuentros representa exactamente el modelo de gestión pública que las comunidades campesinas han exigido durante décadas: instituciones que escuchan, que se acercan al territorio y que traducen el diálogo en políticas concretas de acceso y legalización de la tierra.
Paz en el campo con seguridad jurídica es el horizonte que el INA y las mujeres campesinas de Honduras se comprometieron a construir juntos, paso a paso y surco a surco.
